Historia
Can Cortada, un antiguo castillo del siglo XI, se encuentra en la Avenida Estatut de Catalunya y desde 1994 la familia Soler i Ribatallada lo reformó para convertirse en restaurante.
Esta masía Solariega, forma parte del Patrimonio Artístico de la ciudad Condal y en el interior alberga una antigua torre de defensa para prevenir posibles ataques feudales con más de mil años de antigüedad.
Durante la Edad Media, la torre fue creciendo con cuerpos anexos, manteniendo siempre su carácter militar y en 1711, la propiedad fue adquirida por Joan Cortada, quien le dio el nombre a la actual casa.
Con una cocina catalana tradicional de mercado, Can Cortada tiene ocho salones privados, comedor de verano, jardín y parking privado.